Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





30/4/15

Reizauslösung


Intentos de ruborizar la piel más allá de la vacuidad de malogradas metáforas, inflamar tus vasos sanguíneos tras la epidermis, infligir hiperalgesias, exponer la trémula fibra de la fragilidad y la ira, la ira, la ira que displicente se desangra desde el núcleo, a ambos lados de la arena. Una treta de la perspectiva donde el otro parece estar haciéndolo mejor, porque no puede ver sus propios resquicios y es incapaz de asegurar el equilibrio, sino acuñándose sobre lo maleable. Cuántas otras manos te acariciaron a 20 metros por segundo para aclararte súbitamente que seguís siendo un proyecto inconcluso. El sepia de los párpados cobija inútil lo impasible, mientras saboreas la sangre en la lengua, te preguntas cuánto tiempo desperdiciaste construyendo la efigie del eros sobre un palacete de naipes. Tan sólo hace diez minutos la vulnerabilidad estaba a buen resguardo en el nicho de la intimidad, es una ficción de diario. La fricción de los átomos a la velocidad del desvanecimiento revelan un compendio de fragilidad mutua. Ironía es, que estos hallazgos nos mantuviesen de pie.

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