Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





10/7/15

Juego de policías

Es fácil odiarlos, Elena
Porque esta legión de ciudadanos de impecables uniformes, pero muy dispuestos a empañarse de la sangre del que opine diferente. Y cuando cambian su atuendo a negro s.s. nos recuerdan sus orígenes de infamia. Cual troyanos se mimetizan con el pueblo que disiente, especialmente con los más débiles, a quienes sin consideración vuelan palo, patada y culata y sangran la rabia. Siguen siendo verdugos baratos, instrumento de daño al humano, juran que ser como ellos es en la ciudad un haber subido en escalón en la cadena alimenticia de esta urbe, pero sin sus armas y recursos legales no pasan de bravucones al acecho.
Porque sus pares asesinaron a Jara y Lorca llenándole las entrañas de plomo, es fácil odiarlos, porque no creo que guarden remordimiento al llegar a sus casas esta noche habiendo hecho mofa en la estación del par dientes que le sacaron a un incauto. Que se escudan bajo láminas de policarbonato y en el cumplimiento de órdenes superiores, pero como les rebalsa el placer del crujir de las costillas, Abyectos, sicarios, canallas. Cual sea su jefe de turno, nunca los querremos, sino hasta que respeten la humanidad del otro.


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