Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





20/3/15

Carta a mi yo futuro

Estimado yo del futuro,
Te he dicho esto antes y te lo repito hoy, siempre he albergado muchas esperanzas que te convirtieras en la persona que soñaste alguna vez. De corazón deseo que hayas cumplido tus metas. ¿Has cambiado mucho? ¿Has cambiado otras vidas para bien? ¿Hiciste algo por tu patria o ya no crees en ella por causa de sus dirigentes? Espero hayas ignorado las lenguas de quienes perjuraron que no tenías futuro. De plano, me emociona escribirte, deseo que seas mejor de lo que soy ahora, pero no puedo saberlo.
¿Crees en Dios aún? ¿Aprendiste a mejorar tu escritura? ¿Aún amas tu idioma? ¿Y la poesía? Recuerdo cuanta ilusión te hacía hacer versos, y al contrario de los de tu edad y a pesar de tu introversión no te apenaba declamar. Creías en la poesía, estabas convencido que superaba el lenguaje y códigos del idioma, un estallar de la conciencia en la bidimensión de una servilleta, compendio de la más profunda desesperación humana. Aún en ese tiempo, la gente entendía la poesía como algo aburrido, para vos era, y por mucho, el medio más natural de retratar la intuición pura del tiempo. Jamás hubo algo tan bello como inútil.
Espero te hayas convertido en alguien mejor de lo que fui, que tu voz haya hecho eco en más de un alma, que llenaras de luz tu trayecto y el de otros, que ilusión me hace pensar en vos, en que ya no guardas pensamientos oscuros de desaparición; ese maldito apocamiento que inexplicablemente te invadió desde la niñez. Cuando leas esta carta, yo realmente espero estés en un lugar mejor, que hayas cumplido tus objetivos, que hayas tenido muchas reuniones ejecutivas con vos mismo, que te dieras crédito, que también tiraras una cana al aire. Espero que aún me recuerdes y que les cuentes de mí y de vos, tan grande y magnánimo te imagino, como te imaginó mi (nuestro)padre al ponerte ese nombre. Y sin embargo, sé que aún guardas esa modestia y compasión genuina con todo el que te rodea. No sé si me equivoco.
¿Te convertistes en médico? ¿Aún apartas la mirada tímidamente de las chicas que te han gustado? Espero que hayas encontrado una buena compañía, siempre creías que no merecías a alguien, que no eras lo suficientemente interesante para atraer a alguna chavala. Espero que tu voz inunde charlas en un salón académico y más que rozarte con intelectuales, seas uno de ellos. Pero no de los arrogantes,más bien, uno que desde temprano valoró a la especie humana infinitamente. En especial a las más desprotegidas. ¿Cómo está nuestra madre? ¿Es cierto eso de que en el corazón no envejecen? Disculpame si estas letras lucen cursis en tu tiempo y por atiborrarte de preguntas.
Espero que nuestros sueños hoy se hayan convertido en realidad cuando leas esto, que el oprobio causado por las burlas de los bullies en la escuela por ser un tipo de tanta estatura como sensibilidad hayan quedado enterrados en un capítulo borroso de tu vida, que sirviera sólo para dar fuerzas a los que en tu tiempo padecen de la necedad de otros. Por que estoy seguro que también hay abyección donde estás, pero no te sumas a ella. Tampoco sigues sufriendo por la inusitada muerte del perro que te amó, el pequinés, el negro... ¿Verdad?
¿Al fín apareció el libro extraviado de “Platero y yo”? Tenías inquietudes con el deporte, le dabas la vuelta a la ciudad y sincronizabas el ritmo de tu respiración al compás dela rola "The eye of the Tiger" mientras mientras se desvanecían las voces que gritaban vago o loco. Te gustaba horrores las escenas olímpicas en el vídeo “Jump” de las Pointer Sisters, imagino cuidas mucho tu salud, te gustaba el latín y la frase “Mens Sana in Corpore sano” era de tus predilectas. ¿Envejecieron Lou Ferrigno y Bill Bixby? ¿Nos capeamos del acné, broder? ¿Te siguen dando terror las alturas y las inyecciones? ¿Aprendiste a hablar inglés fluidamente? ¿Siguen publicando la revista Sputnik? Nunca pensaste en el dinero como un objetivo pero espero que no pases las dificultades que hoy pasamos.
Espero que seas feliz, de veras. Ojalá que en tu tiempo este deseo no sea u cliché. Fuiste muy dado a gustar delos días grises de niño, gastaste mucho tiempo en ello. La guerra pasó, tu vida es tu vida y no la de otros, entendíamos. Estoy seguro eso es historia, sos un tipo rebosante de vitalidad y sabiduría. Seguro ya no te silba grosero e impertinente el tinnitus al oído medio. Seguro impregnas de ese gran espíritu a los que te rodean. Seguramente.
Espero hayas encontrado tu verdad frente al hombre del espejo,ver hacia atrás y sonreír, porque con todo y la adversidad has recorrido tu camino sobre la base de ciertos principios que no son complejos y mucho se basan en el respeto al honor, la familia y el prójimo. Solo nosotros sabemos que un día te cayó un rayo y viviste para contarlo (aunque nadie te creyera), por accidente te quemaste el 40% del cuerpo con agua caliente, imagino que de esa estela en forma de América del sur en tu abdomen nada queda ya. Fue a nuestro gemelo Marcos a quien le tocó la letal dosis de Penicilina primero. Hoy que lo pienso, te admiro, has pasado una que otra vaina y seguías desarmando licuadoras y planchas impunemente, el viejo disfrutaba eso. Lo que me hace volver a que en nuestro tiempo querías ser astronauta como Armstrong o Gagarin, nos dolió perder a Christa Mcauliffe. ¿Aún te gusta "Still Loving You" de Escorpions?

¿Escribes de mí con cariño y esperanza, como yo lo hago de vos?

Hoy es 20 de Marzo de 1987, mañana cumple 66 años papá y esta carta será antigua, en algunas partes del mundo inicia la primavera, aquí no tenemos tantas estaciones. Alguna vez creímos ser matrioskas que se replican a uno mismo en el tiempo de alguna manera coexisten como una semilla que germina inversa. Si estoy aún aquí dentro cuando me leas, espero te hayas reconciliado conmigo, recordá que alguna vez tuviste 14 años, y que siempre quise que fueras feliz, o que al menos murieras en el intento.

Atentamente

Tu yo del pasado