Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





30/4/15

Reizauslösung


Intentos de ruborizar la piel más allá de la vacuidad de malogradas metáforas, inflamar tus vasos sanguíneos tras la epidermis, infligir hiperalgesias, exponer la trémula fibra de la fragilidad y la ira, la ira, la ira que displicente se desangra desde el núcleo, a ambos lados de la arena. Una treta de la perspectiva donde el otro parece estar haciéndolo mejor, porque no puede ver sus propios resquicios y es incapaz de asegurar el equilibrio, sino acuñándose sobre lo maleable. Cuántas otras manos te acariciaron a 20 metros por segundo para aclararte súbitamente que seguís siendo un proyecto inconcluso. El sepia de los párpados cobija inútil lo impasible, mientras saboreas la sangre en la lengua, te preguntas cuánto tiempo desperdiciaste construyendo la efigie del eros sobre un palacete de naipes. Tan sólo hace diez minutos la vulnerabilidad estaba a buen resguardo en el nicho de la intimidad, es una ficción de diario. La fricción de los átomos a la velocidad del desvanecimiento revelan un compendio de fragilidad mutua. Ironía es, que estos hallazgos nos mantuviesen de pie.

16/4/15

A9qeGRArb wFIrtgq-ñeerbA

Desdr2e hace poco me desccubro tecleaando textos que son ininteligibles, literalmente ininteli3dgibles conforme los constituyentes sintácticos de lo que estimo conocer como mi lengua materna; combi nan textos, espacio5 y uno que otro números fuera de mi voluntad, por lo que frecuentemente recurro la tecla de retroceso. En consecuencia, borro más de lo que escribo, repudio la posib23bilidad de encriptaciones provenientess del subconcsciente, perro intento descubrir las razones de tal anomalía.

En primera instancia culpo al teclado y mi deteriorada visión. Recién guardo sospechas de un amargo nudo que displicente se eterniza del hipotálahmo a las yyemas de los ded2os.

1/4/15

Enjoy the silence



El videoclip del grupo Depeche Mode del original de "Enjoy the Silence" fue realizado en los noventa por Anton Corbijn, hace alusión al personaje de “El principito”, un libro con un evidente matiz filosófico, narrado por otro buscador de silencios sometido a un viaje interior. En este video de menos de cinco minutos, el vocalista Dave Gahan actúa cual rey caminando por el paisaje de las tierras altas escocesas, la costa de Portugal y los Alpes suizos, en su recorrido carga una tumbona en la que se sienta en ocasiones, intermitentes destellos de una rosa y sesiones de claroscuros aparecen sutiles a lo largo del video. Gahan representa un ideal atemporal para cualquier mortal: Un hombre busca un lugar soberano para sentarse tranquilo. Solo, consigo mismo.
La letra que paradójicamente rinde tributo al silencio, un principio de estudio académico de la música enseña que el intervalo entre nota y nota construye una armonía; Los vacíos entre notas son el silencio, esta diatriba esboza un sentido poético y lírico en la pieza. Patentado en el estribillo que cita: "Todo lo que siempre he querido y necesitado está aquí, en mis manos, las palabras son innecesarias, sólo pueden hacer daño".
La música nos ayuda a entender lo que es el silencio, flirtea hábilmente con pausas y afonías para distinguir otros períodos de sonido. El silencio es el canvas auditivo que alberga dinámicas, melodías, ritmos que tienen un mayor impacto. Hay una famosa historia sobre John Cage, un músico experimental muy interesado en silencio, que un día entró en una cámara insonorizada en Harvard diseñada con la mejor tecnología disponible en ese momento. Cuando en el interior, Cage se percata de dos casi inaudibles sonidos: Uno de tono bajo, otro alto. Intuyó que el sonido alto era su sistema nervioso y que el sonido bajo no era ni más ni menos su sangre en circulación. Lo que demuestra que la búsqueda de un silencio con tal alevosía en una cámara insonorizada podría paradójicamente lograrse un silencio absoluto  en la ausencia de vida. Es una música melódica como "Enjoy the silence" que nos recuerda que el silencio tiene realmente mucho que ver con un mundo de sonidos, que palpar en el pecho y descubrir la lerda batahola de las válvulas cardíacas es indefectible equivalente de estar vivos.
Entonces, disfrutar el silencio es un grito vigente, sigue existiendo una tendencia generalizada hoy en día que nos lleva a buscar las abstracción, una vida más consciente, con algún nivel de significado. En su edición del 3 de Febrero del 2014, la revista Time dedicó una de sus portadas a lo que ellos llamaron como la "Revolución consciente" referido a la búsqueda de paz en una mundo altamente dependiente de los medios digitales. Se me ocurre también que la mayor parte del lenguaje actual es escrita de manera que obliga a registrar mensajes que sufren obsolescencia inmediata y requieren diluirse, este es un valor que el lenguaje oral aún contiene. La memoria a corto plazo en este lenguaje sería entonces otra forma de silencio, como valor en decadencia.
Algunas canciones te siguen toda tu vida, a veces el ruido del desvivir las engaveta en el hipotálamo. Hace poco "Enjoy the Silence" me hizo autoplay al oído medio, como un espejismo o un himno olvidado. Redescubrir un ideal con años más a cuestas y ver que está intacto es una suerte de fenómeno mágico, Depeche Mode alcanzó una cúspide musical y lírica sin tiempo: Fueron directos, minimalistas, pero muy profundos y significativos. Abrían los noventas pero cerraban simbólicamente una magnífica era de música imperecedera. Aunque tuvo tiene todos los clichés y valores predeterminados de la estética visual de una incipiente renacimiento de MTV, como los miembros de la banda posando en claroscuros, el uso de la imagen granulada VHS, las imágenes intermitentes atacando retinas, el logotipo de rosa e imágenes subliminales, este imaginario de un rey solitario, exhausto, y extraviado en búsqueda de un palacete de naipes de silencio, ilustra una sensación de apertura de un mundo a los pies de uno sin necesidad de súbditos, una búsqueda infinita.
Más palabras, sólo hacen daño.