Cuatro horas, a medida que avanzaba el tiempo sabía que el costo iba a ser mayor. A lo lejos, en la cocina, divisaba una casi inaudible trapatiesta relacionada con culpas y bomberos.
¿Porqué estuve tanto tiempo ahí? Me retuvo, in extremis, la idea de desaparecer. Con el tiempo entendí que logré hacerlo: No está el patio, el oldsmobile, mi padre, el yo de entonces. El altiplano al este del pueblo sigue ahí, soberbio, retándo a volar hacia él.
¿Cómo desaparecer completamente? Talvez poniéndose las manos, como máscara de invisibilidad... sobre los ojos.
¿Sí escuchas el respiro?