Quiero no ver textos que tildan a los nicas de izquierda o de derecha.
Quiero ver la sonrisa de francella dibujada en el rostro
Quiero no ver expresiones exageradas de fanáticos del Barcelona o del real
Quiero decir que me importan un comino
Quiero ver textos bien escritos,
Quiero no ver jeroglíficos emos
Quiero ver el alma desnuda en la letra
Quiero no saber de blogs trendy o spicy
Quiero saber de historias genuinas historias sencillas
Quiero ver declaraciones fuertes de desarrollo
Quiero no escucharlas sino verlas crecer
Quiero terminar los diseños que tengo encima
Quiero no tener llamadas de cobradores.
Quiero no saber de egos
Quiero saber de mis amigos
Quiero no cerrar la laptop, pero quiero
Quiero entender que el ciber mundo no es blanco ni negro
Quiero trabajar esta noche pero
Quiero no cerrar este texto.
Quiero paz
Páginas
Bipolaridad
Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
18/9/11
12/9/11
Svefn-G-Englar
Si el alma hiciera música probablemente se parecería a esta.
Sigur Rós - Svefn-G-Englar from Sigur Rós on Vimeo.
Del grupo islandés Sigur Rós, album Ágætis byrjun.
Sigur Rós - Svefn-G-Englar from Sigur Rós on Vimeo.
Del grupo islandés Sigur Rós, album Ágætis byrjun.
11/9/11
El tiempo no pasa por Julio
Mientras CNN cultiva millardos por segundo repitiendo escenas del décimo aniversario del 911, al llamado Julio Cumbo le importan un comino las realidades a su alrededor:
Le importa un pepino estar en las viperinas lenguas del vulgo Esteliano que cree ser mejor que él.
Le vale si llueve o si el cielo está gris.
Si huele a mono.
Si el Banpro embargó a la señora buena gente que le daba tortillas.
Si se murió fulano talvez hay chance de tener café.
Sabe que se las va a arreglar para comer mañana.
Los idiotas que le tiran piedras envidiosos de su yoquepierdismo eterno pasaran y vendrán otros.
El disfruta que la gente se le aparte cuando camina, se siente respetado.
A Julio le importa un bledo el espacio y el tiempo
ya que es dueño de estos y no al contrario
por eso y otras razones de menos peso le tildaron loco
a Julio le importa poco.
9/9/11
Endless Love
Sara y su amor salieron del buen Estelí un buen día de mil novecientos ochenta y algo, su misión era mas noble que pasar décadas obnubilados en cumplir oficios mundanos en USA, ellos buscaron podios para recordar al mundo y a vos que el amor vive.... si querés!
http://www.saratorres.com/
8/9/11
De mi abuela, de mi madre, de la pesca.
Mi madre cambió medio siglo de atardeceres de pesca con mi abuela por razones que solo ella sabe.
No sé!
Talvez por otros ríos pedregosos, fríos y menos abundantes.
Canjeó cielos azules por neblina, por un un cielo no tan amplio, no tan suyo, no tan nuestro.
Cambió tierra seca y desquebrajada y ajonjolí por pastos.
Talvez todo fué por amor al viejo Ticho, en el Estelí de antaño.
Se que me dirá lo que quiero escuchar y es lo que no quiero.
Mujeres y sus misterios.
Empero,
Sé que en Villanueva le esperan
una rama, tuco e' nylon y anzuelo
encebado con mucha dignidad creo.
Empezar de cero, tal vez no es mas que solamente un reflejo.
7/9/11
El hombre bueno
Mi tío Gustavo Moreno (1906-2006) le sacó el jugo al tiempo, vivió centenar de años, viajó por el país rural y hasta trabajó con Sandino, en su ultima década se le ha dado el don escribir y esculpir. "El hombre bueno" es una aproximación a un ensayo sobre la bondad, palabra tan usada pero en realidad tan subvalorada en su dimensión real que hasta se le compara con la estupidez y no con los principios. Bueno, mi tío era genuinamente un hombre bueno y tenia ciertas preocupaciones por la bondad. Aqui algunos fragmentos de su escrito.
5/9/11
Ruta número ciento nada
Un día de estos entré a un bus
y sentí mucha,
pero mucha compasión por la gente
la sentada y la colgada
No sé, les sonreí sin motivo!
dicen que la compasión tambien es amor
Pero no sé!
talvez no me importa
o me da miedo saberlo
Absorto, de la nada
una puya en la espalda,
unos ojos enrojecidos e iracundos
y un muro en medio de la calle
me recordaron
que las calles de la Managua
la impersonal
también tienen ciertos requisitos sobre el sentir
Un día de estos, entré a un bus
y como el resto
me quedé callado
escuchando con los ojos bien cerrados
el acordeón de un ciego.
que nunca fué a Juilliard
que no tocaba musica
empero
las divagaciones.
las divagaciones.
3/9/11
Hay noches
Hay noches dolorosas como esta
en que uno es la propia tristeza
tristezas
en que uno es la propia noche
tristezas y noches
en que nada es propio
ni siquiera uno
pero uno
torpemente
no lo sabe
FranciscoRuizUdiel
Hay noches dolorosas
..como esta
en que no quiero saber nada
ni oír nada
A medio vivir
La vida es lo que ha estado pasando mientras planeábamos el ficticio regreso triunfal a ese lugar disfrazado geográficamente como propio, pero sabemos que este desapareció en el tiempo
junto con lo que fuimos.

Estos dias han sido particularmente difíciles, en medio de múltiples tareas de oficina, proyectos personales retrasados e ingresos tampoco muy puntuales, pero con muy buen afán de escribir. De la nada, me ha surgido un desgarro muscular relativamente doloroso en la pierna izquierda que me ha obligado a tomar reposo y postergar la mayor parte de mis compromisos para la próxima semana.
En cama, tratando de esbozar este escrito, he reconsiderado que a la migración no la conocemos con ese nombre, realmente le decimos ”vivir”, como cuando decimos “fulano se fue a vivir a tal lugar “
¿Les suena familiar?
Uf¡¡ ¿Porqué ahora? El músculo posterior del muslo se ha contraído, este espantoso dolor me hace voltear los ojos, así que me he condenado a tomar cierta dosis de analgésicos que me han llevado a dormir esta tarde.
En el medio del REM me aparece un filme antiguo de los archivos del subconsciente, parte de mi vida a 90 cuadros por segundo, me veo a mí mismo en el Estelí de 1981 a los siete años, poniéndome la faja de cuero con una gran hebilla para ir a la escuela primaria, la Fé y Alegría, en el sueño recordaba que con mi hermana, Blanca, caminábamos casi un par de kilómetros a través de la Estelí para llegar a la escuelita y hacíamos planes de comprar lápices de borrador cabezón con lo de la merienda, de repente estaba solo y la escuela era un sitio fantasma, los edificios estaban sin techo y bastante enmohecidos recuerdo haber visto unas vacas ahí, no es fácil decir los detalles pero pasé a otra escena donde ví a Ana María mi amor platónico de tercer grado con su traje azul y blanco sus ojos verdes en mi escuela Anexa , en segundos me he visto a los quince años vigilando la casa de la Claudia Paz, allá por el antiguo centro de salud de Estelí, a quien nunca tuve el valor de decirle que la quería. El ambiente de pronto se puso oscuro y ví la silueta de Ticho Moreno, mi padre fallecido hace diez años. A lo lejos se le miraba borroso, yo le gritaba pero no me escuchaba, o al menos no quería hacerlo. En algún punto del sueño sentí la pesadilla de los recuerdos del pasado y el olor a sudor de la cama de hospital de mi padre moribundo, luego su féretro con olor a formalina, de repente estaba de viaje con un ticket en el expreso de Estelí, cuando de pronto siento que el bus cae a un abismo, lo que me hace despertar intempestivamente.
Al levantarme sudado, agotado y acongojado, veo como que ha amanecido y no veo a nadie en casa, y sentí que la pesadilla de soledad se había extendido a mi realidad: Ileana y las niñas no estaban conmigo.
Mientras maldigo el dolor de mi pierna al levantarme, cojeo y llego a la sala para percatarme que lleana, mi chelita, está en casa, no era de mañana, sino las cinco de la tarde de hoy. Ella estaba haciendo contabilidad doméstica y son palpables sus signos de preocupación para pagar las cuentas del mes, quise contarle mi sueño pero preferí tranquilizarla y decirle que todo se va a resolver la próxima semana. Leo sus ojos y sé que no está feliz, de alguna manera vivíamos más tranquilos en nuestro Estelí, de donde me la robé, donde el clima es rico, el paisaje y mucha gente nuestra que conoce nuestra historia está ahí. Claro que me siento culpable, pero eso no resuelve nada.
Me ha costado un tiempo reconocer mis realidades y hablar con honestidad de ellas, pero quiero seguir este sendero de crónica honesta, sin importar las apariencias y que varios de nuestros contemporáneos ya hayan llegado a la meta del tan sobrevalorado éxito financiero de primero. Estamos a 140 kilómetros de Estelí, pero aún estamos tan lejos como el que está en Nueva York, como nuestros amigos Mary y Edwin, que llevaban una buena vida en el pueblito y se les ocurrió irse a buscar ese sueño americano que sabemos que no encuentran, ella lo dice con honestidad y él trata de ocultarlo.
Vivimos entre la memoria y el olvido, hemos entendido a golpes que ese Estelí que conocimos ya no está, no es nuestro, para Ileana, hay que construirlo de cero con nuestra casa allá, esa es la condición de ella para regresar con nuestras hijas de 3 y de 7. Sin embargo, en mi computadora tengo los planos de nuestra casa a medio hacer, como a medio palo están las perspectivas de lo que buscaba al venir a Managua. Tengo la mitad de mi vida en esta ciudad desconocida, y no solo eso, tengo sueños y realidades a medio palo. Así que si emigrar es sinónimo de vivir entonces ”medio vivimos” en Managua, porque cada día, en medio del calor, los buseros pitando, gente abusiva, o las pocas buenas cosas de esta ciudad, siempre estamos hablando de nuestro regreso a Estelí, y uno que otro fin de semana la visitamos furtivamente como desterrados que quieren volver.
Porque la verdad es que aquí, jamás nos hallamos. Pregúntenle a cualquier norteño de Estelí, de Matagalpa o a mi vecina chela de Parcila que vive en la capital si le gusta aquí. Si es lo mismo viajar "de" Managua que "hacia" ella.
No hay drama, la vida sigue, de algún modo sigue y cada día, al salir a enfrentar el mundillo laboral capitalino dejo grabado un beso en la faz de lleana y un compromiso verbal: No te preocupes amor, todo va a salir bien. Vamos a tener nuestra terraza, como la que tiene mi tia Leticia y vamos a disfrutar hacernos viejos viendo las tardes caer en nuestro Estelí, vas a ver, tené paciencia.
Y entre la cotidianidad, los múltiples correos que debo responder, los trabajos que debo cumplir, las preocupaciones de las cuentas por pagar, y este dolor en la pierna que no me deja en paz, quiero que no pase la otra mitad de nuestras vidas para que mi compromiso conmigo, mi familia y la mujer de mis realidades no quede en sueños.
Carpe Diem
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