Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





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6/7/12

Veo parásitos


Video: Josh Schwartz- Derechos reservados.


Por doquier,
en esta ciudad con calles sin nombre
Adheridos a edificios, a la gente, a los gobiernos

Miráte,
talvez tenes parásitos adheridos sin darte cuenta

Miráte
Que talvez en esta ciudad de calles sin nombre
te convertistes en una suerte de parásito
sin poder percatarte.

29/6/12

¿Tenés que pitar Jodidoooo?



La seguridad de esta ciudad no es solo estar atento a que no te roben, también en vehículo encontrás ocasiones de innecesaria agresividad la cual es aveces contagiosa.


Aquí no hay freeways, ni la sombra de los problemas de tráfico de ciudades como Beijing o Ciudad de México. Aquí somos un millón y medio de almas de las cuales doscientos mil manejan en alrededor de cuatro mil kilómetros cuadrados, pero igual, me molesta el tráfico de Managua a hora pico, sus calles (no todas) en franco descuido, las irresponsabilidad de taxistas y buseros, las peripecias suicidas de motociclistas, que ya es una plaga de la ciudad, y hasta los policías de transito, que en vez de ayudar al flujo del tráfico en semáforos averiados, estan pescando mordidas en alguna calle secundaria.

A veces prefiero evitar la hora pico, aún a costa de llegar tarde a casa. A veces agarro la suburbana de noche y hasta tengo oportunidad de cantar a todo mecate en el carro. Pero cuando salgo mas allá de las diez, además del profundo sentimiento de culpa que tengo por no haber estado en casa, me chiveo, el tráfico esta diezmado pero tengo una sensación de inseguridad general. Asi que me apresuro a llegar a casa, llego a manejar hsta setenta por hora.

Bueno, lo que realmente me pudre con P es que me apresuren con el pito, (en otros paises, claxon) y es que tu semáforo no está en verde y ya te estan pitando.. y fuerte mi amigo, y eso causa un particular dolor en mis oidos. Hago una analogía de esto y lo imagino como una fila de banco y un  jodido empujándote de atrás aunque no hayan cajas disponibles, es una sub-cultura de joder por joder.

La otra ocasión me salí del carro a decirle a un taxista que me apuraba y le grité a todo pulmón:

 ¿Tenés que pitar Jodidoooo?

El tipo tenia cara de amedrentado, regresé al vehiculo y me dí cuenta de que mi ira era, no tanto impertinente, sino estúpida, no es al primero que matan por discutir en la via pública, asi que trato de abstenerme de volver a hacer una gracia así.

La seguridad de esta ciudad no es solo estar atento a que no te roben, también en vehículo encontrás ocasiones de innecesaria agresividad, la cual es aveces contagiosaHace un tiempo,en un semáforo en carretera sur, tipo 10 A.M, allá por la Embajada Americana me pitaba un tipo con insistencia, y vociferaba algo que no escuchaba, no le presté atención. El tipo pitaba y pitaba. Luz en verde, se acabó el asunto ¿No? Pues no, el tipo me pitaba y vociferaba, no parecía ser alguien conocido, ya empezaba a colmar mi paciencia. El tipo quería aventajarme pero no se lo permitía otro vehiculo a la par mia asi que supuse que quería que me apresurara, y yo no manejo lento, pero la verdad me tenia arrecho, pasamos los semáforos del siete sur y a los cien metros el tipo me alcanzó por la derecha, el vociferaba y yo no le escuchaba con claridad, vi de reojo que sacaba sus mano por la ventana y suponía que me sacaba el dedo. Detrás de este vehículo iba una ruta que le pitaba frenéticamente a este para que avanzara.

Mi tímpanos estaban por estallar, me crispaban los nervios ya estaba irritado.

¡Ahora si, no aguanto a este tipo! me dije, y empecé a desahogarme gritándole una sarta de sandeces.

Contrario a lo esperado, el tipo se calló y siguió su curso, me miró como quien mira a un loco, todo asustado.


Me quedé sospechando de esto y me estacioné, allá antes de la intersección con la suburbana para encontrarme , que mi llanta estaba bastante baja.


Tragame tierra, el buen hombre solo hacía esfuerzos por advertirme, pero en una ciudad de pocos amigos solo podia mentalizar la tipica agresividad que caracterizan estas calles.

Siempre me molesta el pito de vehículos, será parte de mi antiguo problema de acúfenos o algo así. Debo una disculpa a alguien que no conozco, si de casualidad sos vos lector, vale decirlo.

Esta ciudad me acalambra… de plano.

Texto e imagen: Julio C. Moreno

Edit: Publicado en La Prensa Blogs el 9 de Julio de 2012 a las 9:35 pm

Pánico en el González


Y golpeaban la ventana a medio cerrar mientras me escupían y me gritaban: Dale jueputa, abrí la ventana.

Al otro día, de regreso a casa, ya eran como las nueve y pico, con la cámara en mano quería tantear tomar una foto por el militar en la cuesta que dá hacia el norte, me chiveó parquearme en algún lado. Por lo que opté por la travesura de sacar la cámara mientras manejaba, tipo Managua PM. Seguí al lago , semáforo del González en rojo, no habían otros carros. Ahí estaba la cipotita, me dió pesar, estaba vestida de payasita con su boca pintada levemente de rojo. Se miraba cansada, le acompañaba otra niña menor que ella, talvez  de seis. Le tomé una foto de lejos y se acercó al verme.

Algunos días atrás le había dado algo de limosna a esta niña que se pone allá por el semáforo del González, le había dado dinero pero insistía en introducir la cabeza por la ventana entrecerrada interesada en lápices de dibujo que a veces llevo en el carro.
Al acercarse, por instinto en cualquier semáforo que me estaciono, apresuradamente cierro un poco más las ventanas del carro. Cuál es mi sorpresa al ver se apresura a poner sus manos a la ventana para que no se cerrara y me dice con entonación casi masculina.

-No me vas a dar nada ah!!!!

-Disculpáme amorcito, no tengo dinero hoy, mañana.

-Que andás ahí, una cámara. Tomáme una foto.

-Te dije que otro día, por favor déjame cerrar la ventana.

La verdad me tenía nervioso su actitud, muchas cosas me ponen nervioso en esta ciudad y estar estacionado en un semáforo en rojo, de noche, en Managua, es jodido. Especialmente cuando pasan cosas inusuales como esta uno tiende a pensar que algo malo va a pasar. Recordé aquella vez un bocabierta viendo un pleito en el oriental, los peleadores en su lucha se abalanzaron “accidentalmente” sobre el ingenuo, robándole la cartera o aquel Domingo que me hicieron el cambiolín en Portezuelo, donde el cambista me decía que me fuera rápido que habían muchos ladrones en  la zona. Bueno, de repente me entró el pánico, de pronto sentía que este era un preludio de asalto.

Aprovechando un descuido en que soltó sus manos, repentinamente activé el control automático de cierre de la ventana pero se apresuró a tomar con su manitoizquierda los últimos cinco centímetros de vacío que quedaban.

-Porque cerrás jueputa, dame algo!

-No me hablés así. Me tenés molesto, no tengo nada, sacá las manos de ahí. Ya!

-Tomame una foto

-No!

-Quita las manos que voy a arrancar el carro y te podes golpear.

-Arrastráme dale, aver, aver!

Y empezó a golpear con su otra mano empuñada el vidrio y también a escupir, por la hendija libre hacia el interior.
Estoy fregado, me dije a mi mismo. Imaginaba que pronto vendrían adultos en “auxilio” de ellas. Púchica, ¿A qué horas pasé por aquí, Cómo me metí a esto?
De repente, alguien atrás pita, el semáforo ya está en verde, ella sacó sus manos sin decir más palabra. De regreso a casa no me atrevo a ver las escupidas en el carro, evidencias que si pasó el evento.

Hoy en día, ya no me pregunto que les ofendió, me es fácil entender que estaba bajo influencia de alguna sustancia, o del hambre. Mas bien, en retrospectiva, me río de mí mismo, esa niña sabe bien que me hizo pasar sendo susto.

Managua me acalambra, de plano.


Texto e imagen: Julio C. Moreno

24/6/12

Fotografía PM y la Managua impersonal


En 1992 viajé a Managua por motivos de estudios, no eran los planes habitarla más de 20 años, hace un tiempo he tenido inquietudes por la fotografía y en el lapso de auto aprender he descubierto el valor de la fotografía como ayuda de memoria urbana. Hoy en día es normal ver cambiar las fachadas de las gasolineras, pero parafraseando al poeta CMR, rito se ha perdido, la ciudad envejece tras carcasas que ilusionan fútil cambio. Dentro del centro financiero Lafise yacen los restos del otrora Banic Oscar Perez Cassar. Ya ven, no suelo vagar mucho, pero conozco algunas calles y sus detalles. Mi trabajo como Arquitecto muchas veces me obliga a trasnochar por lo que recorro la Managua a todo mecate para llegar a casa “a salvo” de bolos a volante, delincuentes en los semáforos o, peor aún, policías de tránsito.

Después de un primer proyecto de video casero llamado Managua PM he retomado el tema de hacer algunas fotos de noche.Luego hice  Nightcam Managua, una simulación de cuatro cámaras a manera de camaras de vigilancia de la ciudad. Pero quería experimentar con fotografía nocturna de larga exposición, esta vez haciendo paradas en sitios que me interesaban. Eso es un reto en ciertos lugares de esta ciudad que te acalambran. Así que detrás de cada imagen hay una historia breve, un deseo de hacer, pero terminar rápido.

Los rituales previos para la foto son: Sacar papelero siempre presente en mi viejo corolla de 96, guardar el trípode ya extendido en los asientos posteriores preparar los settings de la Nikon D5000 para larga exposición (20 a 30 segundos), combustible, agua fuente pura 1.5 lts y prepararme psicológicamente paea posibles adversidades en la calle. Me siento como Aron Ralston, el chavalo de mi peli preferida 127 horas antes de irse de aventura a Blue John canyon, pura adrenalina, a mi manera. Generalmente cuando hago la toma de fotografías y edición de estas, Ileana y las niñas duermen, ella sabe que hago casi a escondidas. Esto no paga las cuentas del mes, al contrario, pero me hace sentir fenomenal.

La primer fotografía la hice en el puente peatonal que queda carretera a Masaya, antes de la Rotonda Jean Paul Genie. Estos puentes peatonales de Managua son reconocidos por ser peligrosos, no me consta, pero sólo el rumor hace mella en la opinión, 7:30 pm aún tráfico de hora pico, empezó una llovizna leve, pero no quería abortar el ejercicio, confesaré que me aterran las alturas así que me pasaré el detalle de las piernas temblorosas al subir la oscilante estructura que más parece un gallinero aéreo con rótulos. El puente se mueve y me ha arruinado la primera toma de 30 segundos, estoy configurando a 20 cuando empieza a subir una pareja..jodido! me altera y empiezo a sudar, su vestimenta no me dice nada de sus intenciones, cara o cruz, a ver que pasa, mientras me hago el disimulado espero que pasen, listo! Fue eterno este cruce, no quiero toparme con gente y ya me quiero ir. Otro intento fallido, el puente se mueve demasiado. Así que este fué mi ultimo intento.


Al otro día me fui a un lugar que me interesaba, este es a una cuadra al este de la Petronic del semáforo Jonathan Gonzales, uno de los mas peligrosos de la ciudad, aquí es bastante oscuro y solo monte hay en primer plano pero hay una perspectiva singular del centro de Managua con algunos edificios recientes. Salí a las 9:00 pm, antes de ir al sitio hice parada en la gasolinera y no ví gente caminando por esos lados, así que me rifé manejé rápido me parqueo en la acera, saco el trípode rapidito enfoco, y click, a esperar 30 segundos, en lo que estoy esperando que se déel proceso, de la nada veo que se acercan 4 muchachos a escasos sesenta metros de donde estoy, quería apagar la cámara y no hacerlo cuando en eso se termina de hacer la toma, metí la cámara con todo y trípode y salí a todo mecate al lado de Metrocentro. Me quedé pensando si estos muchachos que iban a pasar me quedaron viendo como loco o se quedaron afuscados por no haber podido hacer “el día” conmigo, quien sabe, para mí esto de andar de noche en la calle es paranoico. Pero por algún motivo lo disfruto.




Unos días después, tipo 10:00 pm fuí a encontrarme con una fachada inusual del Centro financiero BAC, la cual me parece espléndidamente proporcionada. Aquí no había que temer, al contrario, los guardas del lugar estaban como atentos a mi inusitada actividad. El cielo estaba relampagueante, así que mi objetivo ya no era una foto de larga exposición sino capturar rayos tras el edificio, después de mas de una hora atrapé este.



Al regresar del trabajo a la casa en Linda vista me tentó asomarme al malecón, para mi sorpresa, la concha acústica estaba deliciosamente iluminada para foto. A pesar de que hay guerdas en el sitio, no deja de crearte una sensación de inseguridad toda la penumbra al oeste de ahí. Y en un espacio tan amplio me preguntaba porque se me acercaban dos chavalos, que rollo tan molesto no poder aislarte para estos menesteres, pero hice ver la incomodidad y pasaron a  escasos 5 metros. Me molesta juzgar a la gente por la apariencia, a veces uno se hace ideas erróneas y al parecer los chavalos eran tan turistas como uno. Bueno, a aprovechar el momento, tomé como 120 angulos diversos, elegí los dos que mas me gustaron. Quise pasar por catedral, y el otrora Palacio pero era ya muy tarde y tenía dos llamadas perdidas de Ileana.




Mi úlima intervención fue hace dos semanas, a pesar de lo iluminado que está el sitio, el parque está en penumbra y no es agradable pasar por dentro de éste, estaba por brisar, y me tenía que dar prisa, quería experimentar panografías en este ambiente, había llevado a mis hijas de Francella de 8 y Brissa de 3, estaba en el medio de la plazoleta, inquieto por estar pendiente de las ninas y de las fotos, en eso se me acercó una familia de turistas locales y me empiezan a preguntar porqué estoy haciendo esto, no sé si en ánimo curioso o qué pero tenia una nueva distracción y la lluvia ya se nos venía, la familia se fué, las ninas se me perdieron de vista para percatarme que en cierto momento estaba solo. No sentía como una buena idea haberlas traído, y es que se habían ido al parque oscuro. Suficiente! Tengo las muestras, quisiera más, pero será después.. después. Aún tengo trabajo con una panografía de la catedral pero con esta del Palacio estoy contento.




En medio de todo este alboroto sin sentido en esta ciudad sin sentido, la colección va tomando forma, la estoy llamando, al menos en la plataforma fb Managua Impersonal. Es que esta ciudad puede gustarme o no gustarme, pero lo que es definitivo es que no me pertenece, aunque vivo en ella y de ella, no la siento mía, desde el 92 soy una suerte de turista extraviado aquí. Tengo deseos de tomar una foto desde el hospital militar hacia el norte, pero para esto, tendré que investigar a qué horas no hay trabajador@s sexuales que me interrumpan. Esto último que he escrito suena a todo, menos lo que quería decir. Lo que sí dejo patente es mi intención de seguir retratando esta Managua, la impersonal.

8/1/12

Nación de conmiseración


Un buen día de estos, en Managua, allá por donde Mamá Delfina, me pidió dinero un sexagenario indigente, quien para asegurar mi lástima me dice:

"Mirá hijo, yo soy pobrecito... mirá que ya nace el que va a ser pobre."

Me golpeó escuchar semejante cosa, no sé si sería que casualmente pasaba un mal momento financiero o mi estado anímico estaba afectado, suelo ser llevadero con la gente, en especial de la tercera edad, pero esta vez se me crisparon los ojos de ira, le dije,

-Me resisto a creer semejante estupidez...y no soy tu hijo!

Volteé y lo deje hablando solo. Todavía me dijo insistente,

-No te engañes hijo, es así, andá, dame para la gaseosita, dale pipi! 

Paré y lo miré fijamente con un nudo en la garganta, ya con los ojos enrojecidos, me resistí las ganas de golpearlo, miraba en su manera de pensar la causa de porque nuestro pais esta tan jodido, pero pensé que entonces tendría que golpear a una legión de conformistas de mi nación que crean sus máximas para justificar su holgazanería y lograr lastima acompañada con 5 pesos de mea culpa.

Me di la vuelta con la sorpresa de la convicción de sus palabras en mi mente. Recordé a Thoreau quien decía: "Lo que un hombre piensa de si mismo, esto es lo que determina, o mas bien indica, su destino" Es que encachimba la desesperanza, cierto que esta tierra no es fácil, pero que jodido! Este hombre no solo estaba conforme, dispersaba su pseudofilosofía de una "divina preseleccion" de nacer o no como pobre.

He vuelto a escuchar esta expresión y otras como, "Ya no se acuerdan de uno porque soy pobre" ya estoy curado de escucharlo, la verdad hay peores idioteces que escucho sobre otros temas.

El viejo cultivó su verdad para si mismo, ciertamente, el éxito y la pobreza, en esta tierra de alta polaridad estan desgastados, o su definición ha sido tergiversada, es mas, la miseria parece ser buena fuente de negocio para muchos que no son precisamente miserable. ¿Que ranking tiene Nicaragua en pobreza? ¿Como estamos en relacion a Haití? Me importa un reverendo pepino. Somos mucho mejores que eso.

Pero el sol vuelve a brillar cada día, eventualmente puede faltar el dinero, pero hay mucho trabajo por hacer, y hay que hacerlo bien, cualquiera sea nuestro podio. Prefiero hacer camino al andar, querer a mi gente, pero ignorar las etiquetas extremas: Ricos o palmados, a los endiosados, a los que viven de la conmiseración.


Carpe Diem


Para todos ya habían pasado las fiestas

Llevaba tres meses
          y doce pasos
Llegó Diciembre
le ofrecieron un 
                         trago








Pasó el 31 
con Johny Walker, 
el 24 
con caballito, 
ayer día de reyes magos 
le vieron descalzo en el cementerio Esteliano
lajeando la tumba del padre 
con frascos vacíos de perfume guess
                                              del barato

....para todos ya habían pasado las fiestas.



5/9/11

Ruta número ciento nada


Un día de estos entré a un bus

y sentí mucha,

pero mucha compasión por la gente

la sentada y la colgada

No sé, les sonreí sin motivo!

dicen que la compasión tambien es amor

Pero no sé!

talvez no me importa


o me da miedo saberlo


Absorto, de la nada

una puya en la espalda,

unos ojos enrojecidos e iracundos

y un muro en medio de la calle

me recordaron

que las calles de la Managua

la impersonal

también tienen ciertos requisitos sobre el sentir



Un día de estos, entré a un bus


y como el resto

me quedé callado

escuchando con los ojos bien cerrados

el acordeón de un ciego.

que nunca fué a Juilliard

que no tocaba musica

empero

las divagaciones.