Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





1/8/11

De Tinnitus y Shermans

........como una cicatriz viva y audible que me recuerda que vivimos una guerra.




En Estelí, en la Nicaragua de 1978, plena guerra civil, 5 años de edad, frente a mi casa un tanque recorre-destruye nuestra recien construida acera, preparándose a disparar a una barrricada, toda nuestra gente fuera de la casa, obligados por la Guardia Nacional.
Uno de ellos, se saca sus guantes, acomoda su arma, se acerca y pone sus manos con olor a metal en mis oidos, protegiéndome supongo, aunque eso y cerrar los ojos no sería suficiente:
Del estruendo proveniente del cañón del sherman surgió un profundo silencio en mi cabeza seguido de un agudísimo silbido interior.
32 años del evento, he viajado, vuelto y viajado nuevamente,cada vez que llego al lugar debo reubicarme y entender que como la gente, tampoco la acera es la misma. Y si se me ocurre olvidarlo, de vez en cuando el agudo silbido de mi viejo tinnitus visita sin permiso a mi oído medio como una cicatriz viva y audible que me recuerda que vivimos una guerra.
En mi mente, aún ruge la voz del cañón

Estelí, Viernes, 16 de julio de 2010 a las 14:43

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