Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





24/4/19

Ya no busco explicación

Mientras tanto, veo tu comportamiento neurótico desde el punto de vista del observador. Sin apropiar-me, sin cuestionar más qué hice o no. Defendiendo a ultranza el que no me afecte. Así es que he aprendido a vivir.
Si no, no hay forma.

23/4/19

Feliz día del libro


Feliz día para volver a ver
En carne viva la estulticia
Para partirse el corazón
En muchas veces.
Tantas veces
No tengo idea porqué
Recibo petardos
Ha pasado tanto
Tan frecuente
Que no me interesa
No soy victima
Nada importa
Abrazo un árbol
Con tal fuerza
Que mi abrazo
Atravesó las raices
Al mar, a la playa
Llegó a Europa
Paz


4/4/19

Desteoría

El amor como metáfora de producto trae el peor embalaje cuando está en su forma de no ser correspondido. La mayor parte de las funciones corporales del receptor del sentimiento sufre una suerte de colapso y se vive una agonía sin cuartel. El objeto del deseo succiona todas las posibles esperanzas e indefectiblemente las permuta por decepciones. Existe una noción de mitificar a el objeto del deseo, no es posible reconocer su falibilidad. Jean Paul Sartré en su teoría existencialista aduce que el ser humano puede reconstruir su identidad bajo la tónica de desadaptarse del recipiente que significan sus condicionantes ambientales. En ese sentido, es posible encontrar razones para encontrar falibilidad en el otro. Pero esto también puede ser una quimera en tanto se razone la falibilidad del otro desde la óptica de que esta persona alguna vez fue recién nacido.

¿Es la compasión, entonces, tanto epítome del amor como entrega cómo la desaprensión de si mismo en contra de sí mismo? Porque eso también se parece a la cabanga. ¿No?

 Cinco y le marco.