Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





1/8/11

Necesitamos creer, anécdota.

Estelí, primero de Junio del año 2009 de nuestro señor.


De niño he sido educado sobre la base del respeto a los mayores, de alguna manera me lo habia tomado muy en serio, era una suerte de niño ejemplar de colegio, con el tiempo, y a veces de forma difícil aprendí a desmitificar, a nuestros mayores quienes también son seres humanos en constante aprendizaje de la vida y de vez en cuand
o tienen algo que absorber de los menores, sucede también de repente uno tambien se convierte en "mayor" y esto no es la garantía absoluta en "sabérselas" de todas todas. La experiencia sin duda es un tesoro, pero la vida exige seguir el instinto y crear tu sendero y esto tiene que ver más con actitud que con la edad.

La historia es muy simple y breve pero me dejo unas lecciones sobre la necesidad inherente de "creer" en una amplio sentido independiente de la edad cronológica.

Resulta que un buen día me ha caído una moneda al zapato y no se porqué la he dejado ahi algunas semanas, usaba el zapato, con la moneda aún dentro. Mi queridísimo y venerable suegro Francisco Torres (qepd), un hombre de faz seria, muy derecho, sabio y gran consejero nuestro ha visto la moneda y ha preguntado a mi esposa que hacia con esa moneda en el zapato y yo muy cómodamente para dar una respuesta rápida inventé, ah suegro! es de la suerte, se pone en el zapato derecho.

Lo he dejado asi, algunas semanas despues que llegamos a visitarle estaba en su cama, poco antes de morir, un poco mal de salud, con sus zapatos impecablemente brillantes al pie de la mesa de noche y el reflejo de una moneda de 1 córdoba en su zapato derecho..... Nudo en la garganta.

Necesitamos creer.

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