Un día de estos entré a un bus
y sentí mucha,
pero mucha compasión por la gente
la sentada y la colgada
No sé, les sonreí sin motivo!
dicen que la compasión tambien es amor
Pero no sé!
talvez no me importa
o me da miedo saberlo
Absorto, de la nada
una puya en la espalda,
unos ojos enrojecidos e iracundos
y un muro en medio de la calle
me recordaron
que las calles de la Managua
la impersonal
también tienen ciertos requisitos sobre el sentir
Un día de estos, entré a un bus
y como el resto
me quedé callado
escuchando con los ojos bien cerrados
el acordeón de un ciego.
que nunca fué a Juilliard
que no tocaba musica
empero
las divagaciones.
las divagaciones.

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