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Bipolaridad
Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
3/9/11
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Hay noches como estas que versos como estos acarician y golpean. No conocia el poema y me gusto, me gusto mucho en estas primeras horas de la madrugada. Un abrazo Julio...
ResponderEliminarGracias Martha. A mí también me ha encantado. Abrazo!
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