Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
18/8/13
Midriasis.
Nuevamente
La uña del pulgar
rasga el muro
Blanco hueso
No hay comentarios:
Publicar un comentario