Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
28/2/12
Un martes gloriosamente sombrío
Hasta hace poco era un martes gloriosamente sombrío, gris al punto que Managua amaneció borracha de ocaso.
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