Bipolaridad


Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.





13/11/13

Arquitectura, rol y desmitificación.

Intervenía un día de estos en una de esas charlas de copiar-pegar conceptos "bonitos" de Arquitectura, interrumpí dije algo que necesitaba evacuar sobre mis pensares - pesares, émesis de este oficio que tanto admiro tanto, tanto como le deploro:

"Y disculpen la superposición del cliché, talvez sea verbo y no sustantivo. Excede, por mucho al edificio construído. Y disculpen la negación del cliché que queda corto al concebirla simplemente como el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes reunidos bajo la luz."

Como un juego, empecé a hacer consideraciones previas a una propuesta de redescubrimiento.

Vitruvio se ocupó de hacernos entender el concepto de funcionabilidad y belleza como condición sine qua non para concebir la obra arquitectónica y junto con los conceptos y frases de colección de los arquitectos de antaño, invariablemente languidecen ante la realidad actual de la profesión. Amén de los cuestionamientos de la antigua escuela, la influencia de los gráficos digitales ha influido en la manera de hacer edificios. Se puede ser más productivo en crear un set de planos, pero el mercado impera más oferta que demanda efectiva que ha conllevado a una competencia asimétrica en la disciplina. Con una legislación de protección al oficio absolutamente nula, y un mercado de contrataciones de estado con muchos vicios y  falencias estamos a merced de oligopolios o miseropolios (si se le puede llamar así). Salvo contadas excepciones de buena práctica. Contadas.

Y claro que por definición la figura del Arquitecto consiste, en un amplio sentido, en facilitar un techo a sus semejantes. Con la fuerza del conocimiento, experiencia, sensibilidad y una gama de posibilidades tecnológicas a disposición. A partir de la revolución industrial el Arquitecto estaría en la proa del rediseño de una civilización ahora emancipada. Pero con el tiempo, el triunfo del poder económico sobre las ideas, ha avasallado el ejercicio del Arquitecto, cuyo ejercicio está siendo puesto en tela de juicio desde hace un tiempo. Dentro de esto también caben los architectstars de revistas a los que muchos estudiantes quieren parecerse, fuera de las esqueletos metálicos organicistas no hay que indagar mucho sobre la obra cara de Calatrava para encontrar más de un clavo legal, la Zaha no está exenta. Y eso no es nuevo, el célebre arquitecto sueco Gunnar Asplund murió de estrés. Patético conocer que en su lecho de muerte Asplund le preguntó a su hijo si todo el esfuerzo había merecido la pena. El hijo de Kahn hizo una película para poder conocer a su fallecido padre. De Jørn Utzon, la historia revela que  fué maltratado en medio de la construcción de la opera de Sidney por el gerente de obras públicas al punto que tuvo que abandonar la obra y no querer saber más de ella. También a las mujeres les ha tocado lo suyo, aparte de ser ignoradas en grandes o pequeñas firmas lean porqué Sophia Hayden Benett no volvió a trabajar en Arquitectura después de haber ganado a los 21años el concurso para el Fortalecimiento de la Mujer, que formaría parte del World´s Columbian Exposition en Chicago. Ni a Louis I Kahn, Frank Lloyd Wright o Charles Rennie Mackintosh les fué bonito al final de sus días, talvez pagaron el precio de su genio y el mal karma que dejaron a los que les rodeaban y querían pero eso es otra historia.

De vuelta en un pequeño país, hay clientes que te obligan a hacer diseños de revistas, se autodenominan arquitectos frustrados, te piden un ¨dibujito¨ "baratito" y te dicen que conocen a un chavalo que hace 3d, cobra la mitad de lo que vos y lo hace en unas horas. Trabajar para otros arquitectos también puede ser una joya, otro además de mi persona que también haya sido puteado por Lorena Zamora Rivas o Mario Salinas sabrá de esto, si con nombre, aprovechando el espacio. Es patético, hay presión para hacer, desde la universidad hasta la muerte, nos volvemos noctámbulos a fuerza, eso no lo caracterizan otras carreras como la medicina, pero a diferencia del doctor especialista, no está llena la sala de esperas con consultas de cien dólares por hora. Desvelo, desvelo, todo es urgente, todo es dinero que se pierde por minuto, es lo que importa, desafortunadamente somos humanos y debemos impulsar a la vez las presiones del flujo sanguíneo con cantidades onerosas de café, Coca Cola o redbull. Usar lentes es afán hipster para estudiante y obligación para el experimentado. En redes hasta alardeamos que pasamos de paso un Domingo, a mí suena terrible verlo escrito como un ardid del oficio, un día de estos hacía mofa de mí un irresponsable ingeniero estructural por pedirle reunirnos un domingo, dado que el falló a nuestra reunión del sábado, ¿Qué se hace si la entrega es el Lunes? La verdad que nadie más entiende es que a uno le preocupa su proyecto, a nadie más como a uno, desde que el cliente te da el sí, por eso este oficio es un poco solitario, no podes delegar la mayoría de las cosas importantes.

En mi país estamos lerdos ante impulsar una ley de colegiación y aunque reconozco que es muy cómodo criticar de lejos, sin conocer detalles puedo decir que ANIA es una entidad a la que nunca le conocí horizonte tangible, COAN tampoco ha tenido apoyo de los involucrados, no sé, digo lo que desde mi burbuja veo. Por otro lado, mientras los nuevos educandos extienden sus competencias, pero también otras universidades inescrupulosas ofrecen doble titulación estudiando sabatino por tres años. Nunca, NADIE, jamás dijo nada al respecto de estas barbaridades y eso me hizo molestarme, en definitiva, con todas las instituciones abanderadas del oficio.

Veo que se arman congresos internacionales, cursos de postgrado, sin desmerecer el intelecto y el afán de crecer, hoy día, con buen dinero, seso y esfuerzo, no debe ser muy complicado llenar la pared de títulos de postgrado. Las universidades están a tope de ofertas y los profes que antes estabán a distancia se han tenido que convertir periódicamente en agentes de venta. Por doquier veo renders bonitos, muchos, de concurso. Pero no hay una discusión en profundidad sobre la problemática del oficio superpuesto a las realidades del mercado. Hay ilusión de estabilidad, pero a excepción de los protegidos por empresas, por su volumen de trabajo o del cobijo de instituciones de gobierno, muy pocos tienen expectativa de jubilarse dignamente, todos llegamos a viejos es un axioma que el oficio acelera. Enfermedades cardiovasculares ¿Alguien?

Afortunadamente o no, el arquitecto ha sido formado con una visión generalista, un director de orquesta el hombre sintético que reclamaba Gaudí. La industria de la edificación, o los edificios se convirtieron en moneda de cambio y de pronto son los ingenieros, abogados, agentes de bienes raíces, economistas y políticos tienen más influencia y provecho sobre cómo se hace arquitectura hoy que el que fue preparado con este fín. La otrora autoridad y glamour del ideal arquitecto aún subsistiría en esas novelas mexicanas con interiores bonitos diseñados por interioristas, y los de las revistas donde todo ego cabe.

Y estas reglamentaciones de proyectos que transmutan al vaivén de eso que le llaman ¨música¨ de reggaetón, sin duda con buena intenciones, pero inflexibles. La ventanilla única dejo hace mucho de ser única.  El tiempo y costo de hacer trámites ante instituciones no lo entiende nadie, ni uno mismo, entonces nos convertimos en gran parte gestores. Pero aquel arquitecto libre, creativo, responsable y honesto está en vías de extinción. Un objeto obsoleto en una sociedad reconfigurada al vender, a cumplir con el presupuesto a convencer, aunque ni nosotros nos la creamos.

No hombre,  este oficio es otra cosa, no siento nostalgia de lo que vivió Vitruvio, Mies o Le Corbusier porqué yo no lo viví ni lo haré. Los contextos son otros, este oficio con tanto desvelo a la orden te hace añicos el conteo de neuronas en la azotea y nadie aspira a una trombosis gratuita.

Algunos maestros y nombres menos famosos me han influído,no aparecen en revistas, no les prepocupa crear frases clichés para copiar y pegar. Seguramente, si no han fallecido, están trabajando, no hablan mucho, hacen mucho, dotados de una inteligencia singular, han impreso entusiasmo y admiración en los que le rodean, no tienen nombres rimbombantes en italiano o francés: Patricio, Carlos, Claudio, Nelson, Ernesto, Mateo, Marcela, Gustav, el estudiante que me dió las gracias no sé porqué. Existen otros que no son arquitectos, pero gente de principios que aún cree en la humanidad. Y tu familia, que si ha sobrevivido con vos las ausencias es de envidiar

He escuchado eso de la autoevaluación de las universidades, algunas veces participé invitado por la UNI, luego fuí excluído, pero el concepto es realmente poderoso. Sentarse a cuestionar lo que se está haciendo y enmendarlo, sería iluso pensar que nos vamos a reunir cinco para sendo ejercicio, es una actividad que debería empezar desde cada uno, nos corresponde autoevaluarnos sino como arquitectos, como humanos que nos hace común haber tomado la decisión de haber estudiado esta carrera con la pasión de las realidades de los grandes arquitectos, los arquiestrellas internacionales o los grandes profesionales nacionales que nos preceden, pero no perdiendo la superposción perspectiva, este es otro tiempo, otra realidad, otra economía, no podemos cambiar nuestro entorno ¿Podriamos reinventarnos creativamente, con cierto hálito de dignidad, menos engreimiento o sumisión crematística?

Sabemos que muy cerca de nosotros hay alguien que necesita nuestro servicio: La casa, la fachada, la supervisión, el mueble, una postal navideña, artes gráficas, diseño de videojuegos, juguetes a escala, estructuras efímeras, sostenibilidad, organizar un evento. Tomar una decisión de vida para una familia que quiere cobijo exige la opinión experta de alguien con mucho entusiasmo que quiera darle una respuesta de calidad. Hay toda una discusión sobre estos temas en España, a propósito de la crisis inmobiliaria que al contrario de amilanar a sus miembros les ha hecho repensar el oficio.. un ejercicio digno de ser replicado: ¿Han escuchado del comisariato en Arquitectura o de creación de contextos o aprender a programar? Eso es avance significativo, diseñar nuevas formas de hacer.

Pero no se puede hacer, si no se tiene preocupación por mejorar, hasta en lo más elemental, los renders son bonitos, venden, y como dice Glenn Murcutt: podés crear la ilusión de una arquitectura terminada sin haber depurado un necesario proceso. Hay mil maneras de resolver un detalle de techo, una correcta y hay una razón por la que hay que poner cortagotas en las losas, hay nuevos productos para impermeabilizar y hay que saber cuánto cuesta una puerta. Ser enfermizo para el detalle como para el documento, una oquedad en un contrato y una cifra mal calculada ha arruinado (llevado a la cárcel) a más de uno en este oficio. Una preocupación personal es el cuído de la gramática y la ortografía, cuando aprecias tu idioma, no corrés el riesgo de hacer el ridículo para hacer una carta de presentación de servicios, es un comienzo.

La arquitectura ha muerto a como le conocíamos y merece ser reconocida en sus nuevas formas, más allá de un inane concepto, sustentado por el visor de la experiencia, relativo a los nichos de oportunidad de creación en el amplio sentido.

¿Deberiamos reinventarnos? ¿Deberíamos aprender programación? ¿Podemos realizar un emprendimiento por vías alternas sin poner en riesgo nuestra dignidad como arquitectos? Conozco muchos de mi generación que están posicionados en la industria de la construcción y el diseño y desempeñan muy bien su rol, hay otros casos singulares que captan mi atención, gente que se ha reinventado en roles paralelos a la arquitectura. Un buen ejemplo es éste Arquitecto de algunas generaciones posteriores a la nuestra llamado Tupac Amaru Espinoza quien a través de una plataforma denominada "Taller Plural" establece dialogos directos con la poblacion generando sinergía y proyectos de mejoramiento urbano. Sin alarde ni bulla, con un espiritu de creación, de hacer a mano. Es esta la clase de profesional que puede dar buen nombre a tan degradado oficio.

No te equivoques, no estoy frustrado más que inconforme, si me sintiera conforme, estaría muerto. Aunque a veces sea difícil pagar las cuentas, nada es fácil en el mundo de los que no somos infantes. No soy ni remotamente el mejor en mi carrera, pero me esfuerzo por hacer que esto funcione. Me encanta la carrera que escogí, nadie mas que nosotros puede entender el dibujar con los dedos en el aire, o cuando entrecerramos los ojos al redescubrir un detalle gracioso en la revista o en la casa del vecino, las catenarias invertidas de gaudí, oler el cemento, acariciar la muestra de estuco y al hacerlo, junto a nosotros alguien que no tenga idea nos mire con un afán lastimero, como a un idiota talvez. El amor al espacio, la luz, la textura. Replicar el genio de los maestros de la arquitectura.. ¡Uf! es un placer inefable, pero con todo y bolsas en los ojos, es muy nuestro.

La mente evoluciona casi obligatoriamente por el incremento de las vicisitudes sucedidas por experiencia. En mi opinión, a la Arquitectura, el día de hoy, como elección de vida, la percibo como un proceso iterativo de reinvención necesario para recrear un concepto propio.

Desde mi modesto punto de vista, el oficio de arquitectura, demitificada a golpe, sería un proceso cíclico de vida consistente en Idealización-Construcción-Destrucción-Reconstrucción.

3 comentarios:

  1. Es muy triste lo que les sucede a los arquitectos y supongo que a todo gremio en Nicaragua. Las personas están mal acostumbradas a regatear como si del mercado se tratase.
    Yo trabajo en diseño web y programación y SIEMPRE me regatean. Y cuando reviso los precios de la competencia: botados. Obviamente estos "diseñadores" son de garage, los cuales nunca han estudiado un libro de diseño, programación o marketing y engañan a los clientes con diseños prefabricados de copiar y pegar.

    Al final creo que somos los mismo del gremio los culpables que porque no nos unimos y respetamos los precios de la competencia y porque no educamos al cliente. ¿Haganle ese mate a un médico o a un abogado al momento de una consulta?

    ¡Saludos y suerte en el pegue!

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  2. Del otro lado de nuestro apasionamiento por tales artes, para el resto de la gente el diseño es un producto de consumo más y está regido por el comportamiento de compra de las masas. Como que está fuera de nuestras manos en parte. Es irónico que el consumismo haya creado esto. El desarrollo de aplicaciones de software, por ejemplo, desplazó ciertas experticies y dejó en la calle a quienes no tenían teclados, de pronto también la educación sobre tecnologías era un producto barato y de acceso libre, al punto que hay analfabetas haciendo rótulos e inicuos fotomontajes. Siempre habrá alguien que lo haga por menos. Yo veo en el diseño gráfico la repetición de la tiranía de quien tiene los medios de producción, conozco varios diseñadores con talento descomunal mermados como impresores por quien posee el plotter y las tintas. Con el tiempo, a fuerza de golpe uno establece tasaciones por determinados trabajos, hay un rango de posibilidades y a veces no hay opción que negociar el escenario mínimo. Sucede. Igualmente hay que jinetear el caballo, racionalizar tiempos, mantener compromisos con la calidad, no extraviar el ímpetu de formación de empresa privada.
    Gracias por pasar DAX, suerte a vos también. Cordiales saludos.

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