Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
Tengo severas sospechas que se ha roto, cuando menos, un reflejo.

Lo adoré. ♥
ResponderEliminarGracias, amigo Waldir ; )
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