Asfixiarse con la propia saliva, contraer pupilas, girar la vista como buscando pistas en el ambiente, rascar una nueva comisura en la sien, un suspiro y mil remilgos acompañarían una expedición al rescoldo, por sus precedentes, ya rutinario.
9/1/12
Matrioska
Lloraba sin consuelo, mientras giraba el tagadá
del playland, recién menstruaba, sonaban los bukis,
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